Septiembre es un mes que evoca desastres naturales en México. Es una temporada típica de huracanes y ha sido el espacio donde han coincidido los temblores más fuertes de los últimos 50 años.
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), el 68 por ciento de la población en México ha sido afectada alguna vez por un desastre natural.
En este sentido, un sentimiento que se presenta regularmente es la necesidad de proteger nuestros intereses, es decir, nuestro patrimonio que hemos forjado durante años.
Sin embargo, lo cierto es que en México persiste un poco cultura de la prevención y, consecuencia de ello, es que de las 35.2 millones de viviendas registradas en el país, sólo 25.8 por ciento cuenta con algún tipo de seguro y apenas 33 por ciento de éstas cuenta con cobertura ante eventos de la naturaleza.

“Esto significa -sostiene Daniela Trujillo, subdirectora de Negocios de Seguros Sura-, que sólo una de cada 12 viviendas cuenta con una póliza ante este tipo de riesgos”.
Y por si no fuera suficiente, a esto se suma que la contratación de seguros continúa vinculada principalmente a los créditos hipotecarios, pues el 18 por ciento de las contrataciones se realiza por esta vía, mientras que sólo siete por ciento corresponde a contrataciones independientes.
“Un Seguro de Hogar Total no sólo protege la estructura de la vivienda, sino también su contenido, como muebles y equipos electrónicos, ante daños y robo con violencia. Además, ofrece más de 50 asistencias para atender emergencias cotidianas, desde servicios de plomería y electricidad hasta cerrajería. La póliza promedio tiene un costo de 8 mil pesos al año, y el valor de algunas de sus asistencias puede representar por sí solo una parte importante de este monto”, afirmó la especialista.
Ante este escenario, Seguros SURA destaca la importancia de combinar la prevención —como contar con un plan familiar de emergencia y una mochila de emergencia— con mecanismos de protección financiera para hacer frente a posibles daños al patrimonio.
“Los sismos son eventos de baja frecuencia, pero potencialmente severos y, a diferencia de los huracanes, no pueden pronosticarse. Por ello, contar con un seguro que brinde respaldo económico ante posibles pérdidas es fundamental. En este sentido, nuestro seguro de Hogar registró un crecimiento de 13 por ciento entre 2022 y 2025”, apuntó Trujillo.



